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Etapa 1

desde el nacimiento del rio Ter hasta el Pont de Tregurá  

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Vallter 2000

Preámbulo:

 

Habito en un pequeño pueblo que lleva el bello y sugerente nombre de Aiguaviva.

Lo primero que sugiere el nombre es “agua” , si no abundante, al menos limpia y sobre todo visible, cuidada, utilizada racionalmente y que además sirva para dar vida a todo el entorno de nuestra población.

Hubo un alcalde que atendiendo a una petición planteada por los vecinos en su campaña electoral propuso construir una vía verde junto al cauce del rio Güell que nace en nuestro municipio, pero esta propuesta se frustró porque no consiguió los permisos necesarios para ello y topó con la oposición frontal de varios de los propietarios de los terrenos colindantes y la falta de permisos.

Llevo varios años desbrozando caminos por nuestros bosques semiabandonados, sobre todo junto a la riera de Marrocs en su curso por los T.M. de Aiguaviva, Vilablareix y Bescanó, tuve que quitar varios de los tapones que se produjeron a consecuencia de árboles caídos por las diversas tormentas durante muchos años de abandono, el más significativo de estos tapones es el que había originado la retención de arena junto a la font de Bell-solá hasta hacer quedar el caño un palmo bajo el suelo. Una vez retirado el obstáculo, el propio discurrir del agua volvió a retirar la arena acumulada y el caño volvió a hacerse visible. Tenía y aun tengo la esperanza de que el bello camino construido por el ayuntamiento de Vilablareix junto a la riera de Marrocs pueda ser prolongado abarcando y hermanando los tres municipios colindantes hasta enlazar con el volcán de la Crosa y unirse con lo realizado por el ayuntamiento de Vilobí en la cabecera del Oñar.

Una vez desbrozada la mayor parte de la riera de Marrocs, quise explorar el modesto rio Güell con la idea de inaugurar un nuevo sendero, previsto para el 5 de junio con motivo del día mundial del Medio Ambiente.

La primera sorpresa desagradable fue descubrir desagües malolientes y diversos vertidos de basura en puntos que resultaban ocultos a la vista porque por allí no pasa nadie.

Luego me enteré que no se me permitía pasar por allí y tuve una reunión con el consistorio municipal donde, la verdad sea dicha, encontré la mejor predisposición para colaborar en este emprendimiento y solicité una reunión pública tan pronto sea posible hacer reuniones multitudinarias porque en este momento no es posible a causa de la pandemia.

Se me explicó que nuestro pequeño pueblo no dispone de una estación depuradora acorde con las necesidades que por su crecimiento en los últimos años ha adquirido. Llevan varios años solicitando fondos para su construcción y se ha ido posponiendo año tras año porque la Administración no lo considera una necesidad prioritaria, ( en mi opinión, esto que es un tema de salud pública debería ser la prioridad número uno). Así hemos tenido que resignarnos a que nuestras aguas no sean vivas sino pestilentes. Por fin, parece ser que el próximo año 2022 se va a construir la depuradora. Ojalá sea cierto. ¿para qué año se podrá drenar la riera retirando los lodos tóxicos? La actual pandemia nos pone sobre aviso de lo importante que es cuidar todos los temas sanitarios.

Creo que una situación así es impensable en la Unión Europea a la que pertenecemos, como también es impensable que existan tramos privados de ríos por los que no solo no se puede construir una vía verde, sino que ni tan solo pueda haber un sendero para pasar.

Tengo que agradecer sinceramente a la persona que me llamó para decirme que por allí no se podía pasar y que nunca ha pasado ni pasará ningún sendero. Digo que le estoy sinceramente agradecido porque él me dio la idea de trabajar en aras a conseguir una iniciativa legislativa popular para lograr que se promulgue un ley que debería llevar el nombre de ley del “Aigua-Viva” que en esencia consiste en la promoción y apoyo para la construcción de senderos y vías verdes junto a las orillas de ríos, rieras y arroyos con caudal permanente, con fines educativos,deportivos y de protección del medio ambiente. Con la colaboración de todas las personas que se impliquen.

Luego he podido entrar en contacto con el Consorcio del Ter que lleva años trabajando en este tema y cuyos objetivos coinciden al 100% con los que pretendemos para la Ley del “Aigua-Viva” y que al existir una norma de rango legal nadie la pueda vetar ni boicotear.

Es muy alentador para mi tener conocimiento de ello y poder comprobar la realidad de lo que se ha hecho hasta ahora, cuya ingente tarea nunca podrá ser monopolizada por nadie sino que todos debemos colaborar en la medida de nuestras posibilidades y sobre todo darla a conocer a todo el mundo.

Como primera aportación, hemos decidido crear la ruta del Aigua-Viva, recorriendo a pie los 1000 kilómetros aproximados que consiste la cuenca del rio Ter con todos sus afluentes. Así podremos conocer en directo todos los trabajos realizados, remarcar las particularidades de cada punto en concreto, denunciar las agresiones al entorno ecológico y los vertidos irregulares que en su caso se hubieran producido y sugerir las mejoras que a juicio de los participantes se podrían realizar.

Teóricamente dividimos el recorrido en unas 50 etapas de 20 km. En promedio y tras la experiencia acumulada, escribir un libro que considero que es muy necesario.

La primera etapa la hemos recorrido el día 15 de mayo de 2021 entre el nacimiento del Ter y el Pont de Tregurá.

 

 

 

1ª Etapa.-

La fecha elegida para recorrer la primera etapa creo que ha sido la mejor de las posibles, porque la época de deshielo hace que todos los arroyos y ríos luzcan su mayor esplendor. El verde primaveral de los árboles y prados, la incipiente floración de muchas plantas, el corretear de las marmotas, canto y vuelo de las aves, todos los animales salvajes y domésticos rebozan vida por todos los costados. El agua saltarina por los rios en sus tramos de cabecera y el paisaje que podemos admirar, nos hacen sentir una emoción que solo las personas acostumbradas a gozar de la naturaleza podemos asimilar.

Como logística para esta primera etapa, que será en general la que aplicaremos en las siguientes, utilizamos dos vehículos, uno que dejamos en el punto designado para finalizar y otro en el punto más próximo posible al inicio de la marcha a pie, así tras finalizar la etapa podíamos subir con el vehículo dejado en ese punto para recoger el que dejamos al inicio de la etapa. El tiempo meteorológico fue inmejorable, mucho sol y pocas nubes, 5 grados de temperatura al principio y 15 grados al final.

Tras dejar el coche aparcado en Valter 2000 remontamos a pie unos dos kilometros atravesando por las pistas de esquí, sin nieve porque la temporada ya había finalizado, hasta alcanzar la cota 2450 donde se encuentra el manantial que da origen al nacimiento del Ter donde hicimos varias fotos del surgir del agua y los carteles realizados por el Consorcio del Ter. Iniciamos el descenso bordeando varios ventisqueros y contemplando los túneles que bajo ellos formaba el agua retumbante en su deshielo,no pudimos resistir la tentación de beber de ese agua cristalina y riquísima. La atmósfera tan limpia y el día tan soleado permitía contemplar un espléndido paisaje de montaña, a cuyo fondo en la lejanía podía distinguirse hasta Montgrí. Vimos varias marmotas que corrían de un lado al otro del valle con sus característicos gritos que proferían asustadas al detectar nuestra presencia.

Luego pudimos cruzar por la primera pasarela de reciente construcción poco antes de llegar bajando hasta el refugio de Ull de Ter. Esta pasarela es el primer puente del rio Ter en todo su recorrido. Poco después de bajar del refugio pasamos por la segunda pasarela, también de reciente construcción que está próxima al inicio del sendero que sube desde el aparcamiento de la carretera al refugio de montaña de Ull de Ter. En esta zona además de las marcas roja y blancas del GR están las realizadas por el Consorcio del Ter.

Nos propusimos seguir en todo lo posible las marcas por los lugares mas próximos al cauce evitando la carretera y sin perder de vista el agua. En la mayor parte del recorrido seguimos lo marcado para la Ruta del Ter, aunque en varias ocasiones nos apartamos un poco de ella. Al llegar a la desembocadura del primer afluente, riera de la Portella de Mantet echamos de menos una pasarela similar a las dos que vimos anteriormente, no es dificil de cruzar, pero hay que ir con cuidado para no resbalar, es un punto que sugerimos que debería construirse un pequeño puente de madera, tan necesario o más que los otros dos.

Desde este punto iniciaremos la segunda etapa A muy pocos metros de esta confluencia hay una pequeña área de pique-nique que invita a hacer una parada para tomar un refrigerio y así lo hicimos.

Tras tomar el bocata reanudamos la marcha y pronto pasamos por un ámplio sendero entre la carretera y el rio desde el cual pudimos tomar muchas fotografiás de las distintas cascadas que se formaban por la fuerte pendiente. Pronto llegamos a la confluencia del segundo afluente, rio Orri donde hicimos varias fotos. A partir de allí es dificil evitar la carretera, pero lo conseguimos con dos pequeñas excepciones. El abundante caudal de las aguas no dejaba poder cruzar sin mojarse los pies. Aunque las marcas del GR cruzan el cauce y van por la derecha aguas abajo, nosotros no intentamos cruzar y seguimos en paralelo por la izquierda, lo que nos obligó a pasar por la carretera; aquí también seria muy conveniente construir otra pasarela. En el pequeño tramo que pasamos por la carretera había una bonita fuente donde pudimos beber esta estupenda agua. Luego de un pequeño trecho nos volvimos a apartar de la carretera cruzando por un puente peatonal que da acceso a un refugio de pescadores desde donde el sendero denominado “Camí del Aigua” atraviesa un hayedo en la “Muntanya de sant Miquel” en dos kilometros aproximadamente nos acercó hasta Setcases, es una subida un poco dura pero vale la pena para evitar el paso por la carretera. En Setcases pasamos por un paseo junto al rio que circunvala el pueblo y donde desemboca la riera de Vall-Llobrega que recorreremos en la tercera etapa.

Al final del pueblo de Setcases, subimos por dos calles para tomar el inicio del sendero que lleva a Tregurá y Vilallonga en este sendero nos detuvimos a contemplar el sotobosque de boj que por suerte allí no ha sido afectado por la mariposa que está destruyendo el boj en muchos lugares, es un sendero precioso con muchos manantiales y escorrentías de agua que tras unos tres kilómetros de subida y bajada aparece en el antiguo lugar de Catllar donde hay una iglesia en ruinas y vimos un rebaño de ovejas pastando alrededor. Desde este lugar vimos una señal indicadora en un sendero hacia Setcases mas cerca del río pero que a nosotros nos pasó desapercibida a la entrada, este sendero, con toda seguridad es mas suave que el que nosotros tomamos. La alternativa mas fácil y corta es siguiendo la carretera, pero nosotros recomendamos ir por la derecha del rio aguas abajo. Desde Catllar bajamos un pequeño trecho junto a la riera que recorreremos en una etapa mas adelante.

Desde la desembocadura de la riera de Catllar caminamos aproximadamente un kilómetro hasta llegar al sitio donde habíamos dejado el coche junto al Pont de Tregurá, donde finaliza la primera etapa y ya solo nos quedan otras 49 etapas por recorrer según el plan previsto. Sería muy bueno que se acondicionara un sendero junto al rio en este último kilométrico.

La alternativa de caminar por la carretera desde Setcases hasta este punto es mucho mas fácil pero mucho menos interesante.

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